Los videojuegos son indudablemente los reyes en los grupos de alumnos con los que trabajo. Despiertan sus pasiones, les motivan y atraen su atención. Sin embargo, no son pocos los padres que cuestionan la influencia que dicho entretenimiento puede ejercer sobre el desarrollo de sus hijos.

A continuación haremos un breve repaso a sus beneficios según diversos estudios científicos:

  1. Promueven el sentimiento de pertenencia a un grupo y el trabajo en equipo.
    Los niños que comparten actividades en equipo con sus semejantes desarrollan sus competencias sociales.
  2. Reducción de la tensión mental.
    Centrarse en la consecución de un objetivo y recibir estímulos positivos ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.
  3. Mejora de la coordinación mano-ojo.
    Dominar los controles de un juego exige precisión y sensibilidad por parte del jugador fomentando la mejora de las habilidades motoras y la percepción visual.
  4. Mejora en la resolución de problemas y elección de una estrategia.
    Desenvolverse en un mundo ficticio conlleva que no existan riesgos reales al cometer errores, lo cual impulsa al alumno a tantear con más posibilidades y arriesgar más. La toma de decisiones será más rápida y eficaz.
  5. Mejora en la lectura.
    Los niños con dislexia leen mejor después de jugar a videojuegos. En general, mantener el control de objetos en escenas caóticas en la pantalla refuerza la capacidad visual.
  6. Desarrollo de la creatividad.
    Muchos videojuegos y en especial aquellos de construcciones y de mundo abierto permiten al niño explorar su creatividad sin límites. Ya sea construyendo una réplica de la Torre Eiffel o diseñando una pista de carreras, algunos videojuegos suponen un banco de pruebas para el niño y ofrecen la posibilidad de mostrar sus creaciones al mundo gracias a Internet.

Evidentemente y a pesar de sus ventajas, como con cualquier otra actividad, el uso abusivo de videojuegos puede conducir al sedentarismo, aislamiento o una mala gestión del tiempo.

La limitación de su uso a fines de semana y nunca en detrimento de momentos reservados para la familia, la cuidadosa selección de los títulos jugados y ofrecer actividades alternativas como el deporte, pueden mitigar cualquier efecto negativo derivado de su uso.

Para saber más:

Libro recomendado:

Gina Tost; Oriol Boira. Vida Extra: Los videojuegos como nunca los has visto. Grijalbo, 2015.

Sobre los beneficios de jugar a videojuegos:

Sobre la conveniencia de regular el uso de videojuegos: